Psicóloga online · Ansiedad social y miedo a la evaluación

Terapia para la ansiedad social y la fobia social online

Si hablar en una reunión, conocer gente o hacer una gestión sencilla se convierte en una prueba de que los demás van a juzgarte, quizá la ansiedad social está limitando tus decisiones. La timidez no es un problema por sí misma; importa el malestar y lo que has dejado de hacer.

Terapia para la ansiedad social y la fobia social online

¿Te sientes identificado/a?

Puede que hayas pensado algo así

“Evito reuniones, llamadas o situaciones en las que podrían observarme”.

“Antes de un encuentro anticipo errores o ensayo cada frase para no quedar mal”.

“Después repaso durante horas lo que dije o cómo creo que me vieron”.

¿Ansiedad social, fobia social o timidez?

La timidez es la tendencia a experimentar inhibición, incomodidad o inseguridad en determinadas situaciones sociales, especialmente ante personas desconocidas o situaciones de evaluación. Dicho de una manera coloquial, se puede “nacer con esta tendencia”, si bien esto no tiene por qué trastornar la vida de una persona.

Ahora bien, cuando las experiencias (traumáticas o no) de una persona aumentan el malestar ante la exposición y limitan la vida de la persona aparece lo que llamamos «fobia social» o “trastorno de ansiedad social”.

En este caso, es necesaria una buena evaluación de la situación actual y momentos pasados que hayan condicionado esta limitación e intervenir sobre ello.

¿En qué consiste el tratamiento de la ansiedad social?

En primer lugar, si contactas conmigo por esta situación, lo primero que haremos es crear un espacio seguro. Varios de mis pacientes han venido por timidez y fobia social y todos ellos hasta el momento han dicho encontrarse a gusto desde la primera sesión. Por ello, lo primero es conocernos, que me pongas cara, que veas que es un espacio seguro, libre de juicios y que te sientas a gusto.

Y, a partir de ahí, me gustaría conocerte, entender desde cuándo te ocurre esto, el significado que tiene, la función y después te propondré las diferentes técnicas que considere que mejor se ajustan a ti, siempre explicándote el por y para qué y resolviendo tus dudas.

Trabajo con enfoque basado en la evidencia científica y por ello seguimos recomendaciones como las de la NICE.

Si necesitas un profesional para trabajar en ello, estaré encantada de atenderte.

¿Cómo empezar la terapia online?

Tienes mucha información sobre mí, sobre mi formación y sobre cómo veo a las personas y sus procesos para que puedas sentirte un poco más familiarizado conmigo antes de conocerme. Eso suele ayudar.

Después, puedes reservar una primera sesión para que nos conozcamos. Una vez reservada, te escribiré para comentarte brevemente cómo funciona el comienzo de las sesiones (si prefieres una breve llamada, también podremos hacerla. En el propio mensaje tendrás un espacio para decirme si prefieres mensaje o llamada).

Y, a partir de ahí, nos conoceremos, conectaremos tranquilamente con seguridad en este espacio terapéutico y después te guiaré para que podamos entender qué sucede e intervenir para acercarnos a tus objetivos.

Quizá también te ayude leer sobre vergüenza y miedo al juicio.

Cómo trabajo esto contigo

En las primeras sesiones te ayudo a distinguir qué está pasando: ansiedad social, timidez, experiencias de vergüenza, trauma, otros problemas de ansiedad o dificultades más asociadas al contexto. A partir de esa valoración, acordamos objetivos concretos y vemos qué abordaje basado en la evidencia se ajusta mejor a ti y tu situación.

Preguntas frecuentes

Antes de empezar

¡Ni de broma! Si hay trauma, este tipo de situaciones sin preparación, objetivo claro ni consenso pueden retraumatizar. Así que no. Jamás te pediré hacer algo que no quieras, ni te propondré nada que no tenga sentido o pueda dañarte. Iremos poco a poco, acordando juntos los objetivos y todos los ejercicios que proponga tendrán un por qué y un para qué y solo los pondremos en marcha si tú quieres y los sientes respetuosos. La terapia no es solo “cambiar” y “probar cosas nuevas”, sino “atender a cómo me siento y me regulo mientras hago pequeños cambios progresivamente.

No. Puede aparecer en conversaciones, llamadas, comidas, citas, gestiones cotidianas e, incluso, al imaginarte y anticipar cualquiera de estas situaciones.

Da el primer paso

Si quieres trabajar lo que te está pasando, estaré encantada de acompañarte.